Vacaciones: ¿qué hacer y qué no frente a accidentes frecuentes?

Cómo reaccionar ante accidentes de tránsito, quemaduras, intoxicaciones, golpes y accidentes por inmersión.

Por Dr. José Antonio Avila (MAAC) – MP 1062 (*)

Con la llegada de las vacaciones y el tiempo libre, algunas veces pueden ocurrir imprevistos. Es decir, distintos tipos de accidentes, únicos o múltiples y de gravedad variable que involucren tanto a adultos como a niños. Según la Asociación Argentina de Cirugía es importante estar alertas para minimizar las posibilidades de ocurrencia pero en caso que sucedan será fundamental estar preparados y contar con algunos conocimientos básicos para saber cómo actuar ante los mismos.

Es importante saber qué hacer ante los accidentes, pero aún más importante es saber qué no hacer.

Accidentes de tránsito

En la prevención será crucial el correcto mantenimiento de nuestro medio de transporte, respetando las habilitaciones y verificaciones técnicas según corresponda.

También contar con los elementos de sujeción y seguridad obligatorios para los pasajeros según su edad y  tipo  de vehículo (cinturones, cascos, sillas, booster). Es importante no transportar elementos contundentes sueltos en el habitáculo del vehículo, dado que en caso de accidentes pueden impactar contra los ocupantes.

Respetar las normas de tránsito (velocidades máximas y mínimas, adelantamientos), tomar los recaudos para no conducir con sueño y no usar el celular mientras estamos conduciendo. Al hacerlo aumentamos en un 70% la posibilidad de tener un accidente vial y este porcentaje se incrementa mientras más rápido vayamos.

Es necesario que haya acceso a los servicios de salud en las cercanías del lugar de vacaciones y es recomendable contar con algún seguro de salud en el caso de viajar al exterior.

Es conveniente contar con un botiquín básico de primeros auxilios, conteniendo algún antiséptico (iodo povidona, tiomersal, agua oxigenada, etcétera), vendas, apósitos, tela adhesiva y algunos medicamentos básicos (analgésicos, antipiréticos, antialérgicos).

En caso de accidentes

En heridas leves: lavar, desinfectar y cubrir la herida.

En heridas de mayor importancia, primero tratar de frenar la hemorragia (compresión manual de herida y elevar el miembro afectado). Si la persona no está entrenada, evitar el uso de torniquetes.

En caso de fracturas: inmovilizar la zona. Si no se está entrenado, no tratar de reducir la fractura. Si la fractura es expuesta, cubrir e inmovilizar  En todos los casos comunicar inmediatamente al servicio de emergencias.

Accidentes en el lugar de vacaciones

Los accidentes más frecuentes que pueden ocurrir son traumatismos (golpes), heridas cortantes y raspones, cuerpos extraños en los ojos, quemaduras  de sol, intoxicaciones alimentarias y picaduras de insectos.

Con la proximidad de las vacaciones estivales, merece una mención especial el tema de las quemaduras. Las más superficiales, tipo A o de primer grado, son las más frecuentes. Se manifiestan por el dolor y enrojecimiento en la zona afectada. Son las típicas quemaduras de exposición al sol o por contacto con líquidos calientes. En el caso de ocurrir, el tratamiento de aplicar agua fría detiene la progresión de la quemadura y proporciona analgesia adecuada. En casos de quemaduras más profundas o que la quemadura sea extensa, es necesario acudir a un centro asistencial. No es recomendable realizar prácticas tales como romper las ampollas o aplicar ungüentos no específicos (ej. pasta dental)

Con respecto a las intoxicaciones de tipo alimenticia (las que suelen cursar con diarrea, malestar estomacal y náuseas) el reposo alimentario y la buena hidratación suelen ser suficientes. Si los síntomas no remiten o los vómitos son muy frecuentes, es necesario acudir a la consulta médica,

Si la intoxicación fuese por productos químicos ingeridos (cáusticos, detergentes, etcétera) recordar no provocar el vómito y requerir con urgencia a la asistencia médica

Ante cuerpos extraños en los ojos (arena, tierra,  polvo) usualmente el lagrimeo y el parpadeo solucionan la molestia. Como medida accesoria se puede lavar con agua corriente. Es importante tener en cuenta que jamás hay que frotarse los ojos si creemos tener algún cuerpo extraño en ellos. Si la molestia persiste, acudir a la consulta oftalmológica.

Ante picaduras de arañas, escorpiones o mordedura de ofidios, lavar la zona y acudir de inmediato a la sala de urgencias. De ser posible, capturar el espécimen o tomar una foto con buen detalle del mismo para su identificación.

Accidentes por inmersión

Aquí nos referimos a las asfixias y las inmersiones violentas (clavados de altura, deportes motonáuticos etc). Estas últimas pueden causar traumatismos de diversa gravedad que casi en todos los casos requerirán rescate y asistencia por personal entrenado.

En cuanto a la asfixia por inmersión, una vez realizado el rescate y mientras se aguarda la llegada de personal capacitado, colocar a la víctima de costado o boca abajo. Si se detecta parada cardiorrespiratoria y se está familiarizado con la técnica se puede comenzar con la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP).

En conclusión, hay múltiples accidentes que pueden ocurrir durante las vacaciones. De grado variable de gravedad, teniendo en cuenta que los más vulnerables son los niños y los ancianos. Por tanto la mejor herramienta es la prevención y en la medida de lo posible conocer algunas técnicas de asistencia básica (RCP, curación de heridas, etc). Asimismo alertar a los servicios de urgencia de forma rápida contribuye a disminuir la morbimortalidad de estos eventos.

(*) Cirujano y miembro titular de la Comisión directiva de la Asociación Argentina de Cirugía. Médico de planta y jefe de guardia del servicio de cirugía de urgencias del Hospital Regional, “Dr. Ramón Carillo”, Santiago del Estero. 

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